Cómo elegir tu mobiliario para tu Oficina

26 febrero, 2017
Cómo elegir tu mobiliario para tu Oficina

La forma en que distribuimos y elegimos los muebles que vamos a utilizar en un espacio, puede marcar la diferencia para conseguir que esa estancia nos transmita unas sensaciones u otras.

Precisamente, después de varios años trabajando para diferentes agencias de comunicación, por fin llegó mi oportunidad de empezar a escribir por mi cuenta como FreeLancer.  Tenía claro que una vez tomada esta decisión no había marcha atrás, una de mis primeras decisiones fue la de instalarme en casa y crear una pequeña oficina para trabajar.

Sabía que era muy importante que me tomara mi tiempo para crear un espacio que me ayudara a concentrarme y a ser disciplinada, más aún con mi tendencia a procrastinar.

Por ello, cuando estamos pensando en cómo amueblar nuestra oficina de trabajo es mejor que le dediquemos algo de tiempo a nuestra elección, ya que si acertamos nos ayudará a ser más productivos y a disfrutar más de nuestro trabajo.

Además de que un buen mobiliario de oficina también puede ayudar a prevenir, y aliviar, problemas y dolores de espalda. Una mala higiene postural daña la salud física, por ello debemos de ser cuidadosos a la hora de elegir nuestros muebles.

En mi caso, tuve la gran suerte de tener una buena amiga con amplios conocimientos en decoración que me ayudó en todo momento.

Para los muebles, principalmente el escritorio y la silla me habló de Dismobel, una tienda donde podrás comprar mesas de oficina online y todo lo que necesites gracias a su amplio catálogo online, no solo con las últimas tendencias en diferentes estilos sino también en material de oficina. Fue en esta tienda donde encontré mi silla de oficina adaptable, una silla perfecta para evitar todo tipo de lesiones.

Técnicas Feng Shui para Decorar tu Oficina

Mi amiga también era muy aficionada al Feng Shui, y conocía hasta el más mínimo detalle de estas técnicas para sacar el máximo partido de la decoración y conseguir crear un efecto relajante en mi futura oficina.

Lo primero que hizo fue comprar bambús en pequeñas macetas para crear un entorno agradable. Lo bueno del bambú es que no precisan de grandes cuidados y renuevan el aire, también compró ambientadores de fragancias frescas y naturales.

No era consciente de lo mucho que puede hacer la aromaterapia por ayudar a crear un ambiente relajado o activo dependiendo de la situación.

Otro de sus consejos fue que tratara de mantener siempre las cosas ordenadas, de ese modo mi espacio de trabajo me daría tranquilidad y bienestar cada día. Nunca había sido muy ordenada, así que esto es lo que más me costó, pero, con el tiempo, me di cuenta de que realmente valía la pena el esfuerzo de mantener mi espacio de trabajo ordenado.

Todo se organizaba en torno al escritorio, que era el elemento principal, así que lo situamos cerca de dos grandes ventanas para tener una buena iluminación. Para mí la iluminación era uno de los elementos claves, ésta tenía que ser adecuada y preferiblemente natural.

Mi amiga también me ayudó a elegir objetos que me gustaban y que me hacían sentir bien, algunas fotografías de recuerdos y personas especiales y un enorme calendario que me diseñó ella misma para pegar en la pared.

Como se trataba de una oficina más bien pequeña tratamos de sacarle el máximo partido al espacio y recurrimos mucho a elementos de decoración en las paredes de forma vertical.

La simplicidad era la siguiente de nuestras premisas, por lo que nos deshicimos de todo lo que era innecesario, desde papeles que no usaba, hasta libretas o libros que nunca consultaba. Una limpieza integral. Fue como si al poner orden en todo esto me sintiera mucho más eficiente y organizada.

Pinté la oficina de azul claro, es un color que siempre me ha ayudado a relajarme, así que me pareció la mejor opción.

 

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