Unas bonitas baldosas de barro para el suelo de nuestra casa del pueblo

26 febrero, 2016

Aunque tengamos una casa en el pueblo, la verdad es que para allá ya no vamos tanto como lo hacíamos hace unas décadas cuando nuestras hijas eran pequeñas. Hay que decir que desde que Sandra y Andrea se han hecho mayores y tienen sus propias vidas, tan sólo vamos para el pueblo durante las fiestas, ¡y a veces ni eso! Además, desde que nos hemos convertido en abuelos –nuestra hija mayor Sandra tuvo una preciosa niña hace año y medio–, estamos al cuidado de nuestra nietecilla Dalia. ¡Es más bonita y graciosa! Ay… si la vierais. ¡Está para comérsela! En fin… El problema radica en que nos gustaría llevárnosla para el pueblo durante los meses de junio y julio, ya que sus padres trabajan en esas fechas, pero pensamos que para ello deberíamos antes cambiar el suelo de la casa porque en el comedor y en la cocina han saltado varios ladrillos por causa de la humedad, y en algunos han aparecido incluso grietas. Entonces estando el suelo en esas condiciones, nos parece peligroso para un bebé que ha empezado a andar hace poco. Se lo comenté por teléfono la semana pasada a mi cuñada María Antonia que sigue viviendo allí, y ésta me dijo que sus vecinos “los franceses” habían reformado su casa por completo el año pasado y que habían encargado las baldosas, azulejos, etcétera, según lo que ella había oído decir –mi cuñada es muy buena persona, pero muy del estilo “vieja del visillo”– en una tienda online llamada Magasin du Carrelage, una empresa que proponía todo tipo de suelos y azulejos de excelente calidad y al mejor precio –siempre según lo que ella había oído decir–, añadió… A “los franceses”, como los llamaban los del pueblo a la familia Martínez por haber emigrado a Francia a finales de los sesenta, los conocía yo y de hecho los apreciaba mucho. Por otra parte, sabía que tenían un gusto exquisito para todo. Por ello pensé que si habían elegido esa empresa es que debía ser buena y valer la pena.

¿Por qué un suelo con baldosas de barro en lugar de cualquier otro?

Siempre me gustaron los suelos de barro. Me parece un material noble y auténtico. Para mi gusto le pega de maravilla no sólo a las terrazas, patios o piscinas, sino también a las casas de pueblo, residencias secundarias, de verano… cuando se dejan las puertas abiertas de par en par… cuando sobre los suelos transitan muchas personas con los pies descalzos… El suelo de barro le proporciona un aire rústico a cualquier construcción. Se trata asimismo de un producto clásico y robusto que transmite calidez, serenidad… No sé, aunque os parezca una idiotez, yo lo asocio al buen vivir, a la familia, a la amistad, al bullicio, a la alegría… ¿Vosotros no? Además, es uno de los más asequibles del mercado y propone una ancha gama de estilos y modelos. Para información, sepan que las baldosas de barro ya se utilizaban como enlosados en la antigüedad, ¡pues las baldosas de barro cocido más antiguas datan de la Babilonia del siglo IX Antes de Cristo! Eso es un signo indiscutible de robusteza y calidad. Con ello, dicen que es muy fácil de poner ya que la baldosa de barro se fija sencillamente a la superficie del piso utilizando un simple mortero que al secarse se vuelve duro y permite la transferencia de peso y calor a todo el pavimento. Eso para mi esposo ¡va a ser pan comido! Desde que se jubiló, siempre está en efecto buscando entretenerse en algo: ha arreglado viejos trastos, ha pintado de blanco toda la casa, ha enladrillado el patio… ¡No se está quieto!

Un suelo con baldosas de barro para un resultado de lo más estético y acogedor

Un suelo de barro me parece de lo más bonito y acogedor. Ya no hay más que pensar. Acabamos de encargar las baldosas… Estuvimos primero mirando con la ayuda de nuestras hijas en Internet, la amplia oferta que tenían en la tienda online Magasin du Carrelage, y luego les llamamos. Se mostraron muy profesionales y pacientes y nos mandaron incluso unas muestras para que nos hiciésemos una idea concreta de sus productos. ¡Nos gustaron y decidimos lanzarnos! En Semana Santa se irá mi marido para el pueblo para empezar con la obra…