Emprender o montar una empresa. He ahí la cuestión. Emprender y comenzar un camino con muchos obstáculos pero que puede culminar con el éxito. O mantenerse en la zona de confort y no hacer nada y ver pasar las oportunidades cual vaca mira el tren. He ahí la cuestión. Al más puro estilo de Hamlet de Shakespeare arrancamos este artículo en el que pretendemos mostrar el lado A y el lado B de montar una empresa en el mundo rural.
Yo creo que desde la pandemia hemos podido comprobar que hay otra alternativa al mundo de la ciudad. Al de los atascos, al del estrés, al de la dictadura de los horarios. Se encuentra en los pueblos, pero claro, antes de dar este paso hay que analizar mucho. El famoso análisis DAFO elevado al cuadrado, ya que es una situación que puede ocurrir para bien, pero donde también podemos meter la pata.
Está demostrado, y así se puede comprobar en reportajes de periódicos o en programas de televisión, que el mundo rural ofrece muchas oportunidades para emprender, pero también plantea retos específicos que deben considerarse antes de lanzarse a crear una empresa. Es decir, que montar una empresa en un pueblo de Sevilla puede ser maravilloso. Pero montar una empresa de abrigos para el invierno en un pueblo de Sevilla donde nunca bajan de los 20 grados puede ser una mala idea. Esto es lo que queremos hoy analizar.
Beneficios
Entre los beneficios vamos a tener, está claro, el presupuestario. En un pueblo, como ocurrirá cuando éramos jóvenes, todo es más barato. Así vamos a comprobar cómo los costos de alquiler y adquisición de terrenos suelen ser menores que en las ciudades. Esto va a hacer que nuestra inversión inicial para actividades como por ejemplo pueden ser la agricultura, ganadería, turismo rural o pequeñas fábricas vaya a ser menor.
Y por supuesto, como decíamos antes, el costo de vida más bajo también puede permitir a los emprendedores reducir gastos personales mientras la empresa se estabiliza. Yo recuerdo que cuando monté mi gimnasio en el pueblo la inversión fue menor. Además me fui a vivir allí. Compré una casa de pueblo por menos de 30.000 euros y luego la reforma que hice con la empresa Reforma Integral Granada fue un éxito por lo que tuve casa por menos de 60.000 euros y eso es una ganga.
Pero estar en el mundo rural tiene también más beneficios. Por ejemplo, en muchas áreas rurales, los mercados locales están poco saturados, lo nos hace que nos podamos diferenciar y marcar la diferencia. Si llegas a un pueblo y montas algo que eres el primero y único, estoy seguro de que vas a estar mucho éxito.
Además, las zonas rurales ofrecen fácil acceso a recursos naturales esenciales para ciertos sectores como la agricultura, la producción alimentaria, la energía renovable y la artesanía. Y ojo, y en este caso lo que tenemos que hacer es mirar muy bien todo tipo de ayudas, porque muchos gobiernos ofrecen incentivos específicos para fomentar el emprendimiento en zonas rurales. Ya te digo que tienes subvenciones, reducciones fiscales o acceso a programas de financiación. Y si eres mujer aún más porque está muy valorado.
Pero sobre todo, montar una empresa en el medio rural es calidad de vida. Sí, la famosa expresión pero que en este caso cobra mucha fuerza. Trabajar en el pueblo es vida y es algo sostenible. Hay menos estrés y contaminación, lo que puede ser un atractivo para los trabajadores y clientes, especialmente en actividades relacionadas con el turismo o el bienestar. ¿Te imaginas trabajar con vistas a un pequeño pueblo con mar?
Contras
Ahora bien, montar una empresa en el medio rural también tienes sus pros. No son muchos, y se pueden solucionar, pero los tienen. Es cierto que las telecomunicaciones han mejorado mucho, pero en ciertas áreas rurales aún carecen de una conexión a Internet rápida y fiable. Es la denominada España apagada, que a estas alturas de la vida no se puede consentir.
Además, seguimos teniendo carreteras mal mantenidas, y esto dificultan el transporte de bienes y la llegada de clientes. Por eso tenemos que estar muy pendientes de este tipo de logística, tanto para que lleguen personas como mercancía.
Y luego hay que pensar en nuestra vida personal. Ya que la falta de acceso a servicios básicos como atención médica de calidad, educación para los hijos o incluso opciones de ocio puede dificultar el poder vivir allí.
Ya has visto que puede ser una gran idea, pero también te recomendamos que hagas una planificación cuidadosa y conozcas muy bien en dónde te vas a meter.