Vente a Alemania, Pepe (a por un coche de ocasión)

17 abril, 2015

La compra de vehículos de ocasión en otros países de la Unión Europea se ha convertido en un recurso muy apreciado por los amantes del motor, en especial aquellos que desean adquirir un coche de lujo en condiciones más ventajosas de lo que le supondría en territorio español. A ello se suman los eficaces servicios de empresas especializadas como TransThalia, fundada en el año 2003 como empresa de transporte nacional e internacional de vehículos por carretera y especializada en el transporte internacional de vehículos de importación, tanto nuevos como usados así coches clásicos y todo tipo de motos. Se trata de compañías que realizan rutas semanales de transporte por países de la Unión Europea como Alemania, Bélgica, Holanda y Francia, principales destinos de estos negocios de compra de automóviles, con la independencia que les proporciona disponer de una flota de camiones porta coches propia y con el respaldo y la garantía de contar con un seguro de mercancías que cubra al cliente en caso de cualquier daño que pueda surgir durante el transporte de coches desde Alemania, Francia, Bélgica u Holanda a España.

Car SpeedAhora bien, ¿hasta qué punto compensa todo esto? Importar un vehículo de un país ajeno a la Unión Europea implica el pago de impuestos como el IVA (21 %) y aranceles (2,5 %) si su propiedad es inferior a 6 meses, indica una información publicada por el diario ABC al respecto. Asimismo, el precio de un modelo nuevo en países como Bélgica y Alemania es prácticamente idéntico al que se puede conseguir en España, impuesto de circulación incluido. Es en el campo del coche de ocasión donde las diferencias de precio comienzan a reportar beneficios a los aventureros. Esto se debe a que la oferta de este mercado de ocasión es especialmente elevada en estos países, en los que se favorece la renovación de los vehículos. Si nos atenemos a ejemplos concretos, la revista especializada Autobild calcula un ahorro de aproximadamente 3.700 euros en la compra de un BMW modelo 320d Touring en Alemania, teniendo en cuenta sumas como un vuelo de dos personas (solo ida), dos noches de hotel en habitación doble, gastos de restauración, gastos varios, transporte público y taxis, combustible, peaje, ITV en España, impuesto de matriculación en España, placas de matrículas españolas y, por supuesto, precio del vehículo en cuestión. A la hora de encontrar el vehículo deseado, es muy importante emprender una búsqueda concienzuda y meticulosa que comprenda cuestiones como la marca del vehículo, el año de matriculación, los kilómetros recorridos y las condiciones del precio. Y es que algunos elementos del coche, como los complementos de serie, no son los mismos en función del país. Factores como el motor, frenos, dirección, los neumáticos, la suspensión y hasta la tapicería son buenos indicativos de que el kilometraje del coche coincide con lo que marca el cuentaquilómetros, sin que haya habido rebajamiento por parte del vendedor. Merece la pena andar con pies de plomo. Además, el número de bastidor debe coincidir con la documentación del coche. 

En el apartado de trámites y documentación, es recomendable solicitar al comerciante un Certificado de Conformidad. Su coste es de 230 euros, pero en él queda constancia ante la ley del acuerdo y su cumplimiento de las normas de seguridad, ruido, emisiones, etcétera. Quien lo tramita es el concesionario de la marca y suele emitirse en un plazo de entre tres días y una semana. Una alternativa más económica y rápida al Certificado de Conformidad es la Ficha Técnica Reducida, que puede tramitarse en la ITV de la localidad donde se vende el coche. También puede solicitarse una copia del libro de mantenimiento. Una vez sellado el acuerdo, es obligatorio que la factura refleje los datos del vendedor, del automóvil y de su precio en el caso de los concesionarios. En el caso de que el vendedor sea un particular, quien no emite factura, el comprador deberá satisfacer a su vuelta a España el impuesto de Transacciones entre Particulares, que grava el 4 % del valor de la compra y que deja constancia los datos de contrato y la factura junto a una traducción jurada del documento a presentar en los trámites de matriculación nacional. Las ventas entre particulares no están contempladas en la normativa europea de defensa del consumidor, por lo que exigen un extra de prudencia e información. No obstante, por ley el vehículo debe ser de calidad satisfactoria, cumplir las características anunciadas en su venta y ser adecuado para el uso al que se destina. En el caso de los vehículos de segunda mano, claro, se admite que el producto pueda presentar los defectos lógicos derivados del uso. De ahí, queda el paso de poner el coche a nombre del nuevo propietario. Este proceso se realiza en la delegación de Tráfico y tiene un coste de 230 euros. Se debe tener en regla el permiso de circulación, la ficha técnica y el certificado de ITV, el cual se obtiene pasándola en el taller correspondiente con el Certificado de Conformidad o gestionándolo mediante la solicitud de Ficha Técnica Reducida. La última fase es iniciar la matriculación en Hacienda, que puede realizarse online, y solicitar en tráfico la matrícula definitiva. Mientras tanto, Tráfico provee al conductor un resguardo con la matrícula, una ficha técnica provisional y una matrícula provisional cuya utilización no excede los 90 días. Contratar un seguro de automóvil es obligatorio en todo caso.

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